Siempre estoy todo el tiempo queriendo cambiar cosas.
Pelo, uñas, ropa, trabajos, estudios, amigos, parejas, penes, música, fiesta, sabores de chicle.
Pero por más que todo cambie, siempre hay una constante matemática que así permanece, constante.
Es como decía Faradayen LOST: "Tenés que tener una constante"
El tema es que mi constante no me gusta.
(La quiero cambiar)

No hay comentarios:
Publicar un comentario